Cuando un propietario toma la decisión de vender su piso, lo que tiene que tener muy claro es la razón de esa decisión y, por lo tanto, de qué tiempo dispone para su venta.
Me explico: Si la razón no es económica, podrá poner un precio (como por otra parte se hace casi siempre), comparando la venta del piso de su zona mejor pagado de que él tenga constancia.
Pensará, si por esta piso se ha pagado 2, por el mío que, además de todo lo que tiene este, tiene un” armario”, voy a pedir 3.
Esto, en la época del boom inmobiliario, a veces salió bien. Pero tenemos que centrarnos en la coyuntura actual. Ahora, no saldría bien. El propietario poco a poco se irá dando cuenta de que va pasando el tiempo y no lo vende. En el mejor de los casos le habrán hecho alguna oferta que no ha aceptado por escasa.
Al final, si decide vender, lo tendrá que poner a un precio que se ajuste al mercado, que no es ni mucho menos el precio que se barajó con el boom inmobiliario.
Si la razón es económica, aunque siempre aconsejo ponerse en manos de una inmobiliaria seria , en este caso, mucho más. El propietario debe sincerarse con el profesional y decirle, exactamente, de cuánto tiempo dispone.
De todas formas hay que hacerse a la idea de que, sobre los precios que se barajaban en el 2006, hay que bajar un 30%.
F.G.